lunes, 29 de febrero de 2016

Qué disposición mental debes tener para aprender un idioma. 10 Reflexiones para que despegues del estancamiento.


Si deseas aprender un idioma no sólo necesitas deseo, motivación, recursos y técnica. Tienes que tener la disposición correcta. El compromiso necesario que te llevará a tomar acción. La disposición necesaria para despegar en el aprendizaje. 


¿Estás dispuesto a conseguir la disposición mental necesaria para tu aprendizaje de un nuevo idioma? Lee estas 10 recomendaciones.


1. Acepta que tomará tiempo aprender porque es un proceso natural y evolutivo: 
Es decir, debes estar mentalmente dispuesto a entender que el proceso de aprendizaje sucede poco a poco. Tienes que tener la disposición de aceptar que no hay "atajos". No existen fórmulas mágicas para aprender algo que naturalmente toma su tiempo. Este punto es muy importante, desde aquí parte todo. Todos aprendemos por repetición, por lenguaje corporal, inferencia y necesidad de comunicarnos pero es un proceso donde primero comenzamos a entender, luego comenzamos a hablar, finalmente aprendemos a leer y escribir. Un bebé sigue este proceso de forma natural sin estar muy consciente de ello. Buscar la fórmula mágica sólo te seguirá retrasando, no busques el camino de menor resistencia. Asume el compromiso y comienza.

2. Evita la dispersión en tu aprendizaje: 
No ocupes tu mente en buscar tantos métodos distintos, mantente enfocado en pocas fuentes. Para lograr evitar la dispersión es importante que una vez que consigas un método que te guste y sientas que avanzas en él, no lo cambies por cambiarlo, no pares mientras tengas algo que aprender y estés avanzando. Trata de buscar contenidos ya elaborados por profesionales del aprendizaje como cursos online gratuitos o de pago y sus aplicaciones respectivas para Smartphone. En la página de Aprende Inglés Online de este Blog puedes ver algunos disponibles. 

3. Toma control de las distracciones: 
Otra forma de dispersión son las distracciones rutinarias o incluso aquellas que elegimos buscar por falta de compromiso o el firme propósito de lograr fluidez en el idioma. Entender qué te favorece y qué no lo hace es algo difícil de asumir para ti y para la mayoría de las personas. Es muy fácil distraernos si no estamos enfocados. Si no estás dispuesto a hacer algunos cambios importantes en tu rutina diaria poco vas a lograr. Decide conscientemente reducir poco a poco distracciones como redes sociales, televisión o juegos y mantén firme tu decisión de avanzar.

4. Se consciente de tu propio avance, acepta que tienes tu propia velocidad: 
Todos somos distintos, tenemos habilidades, capacidades y recursos distintos para la consecución de cualquier meta. El conocimiento de ti mismo te ayudará a aceptar que tienes tu ritmo o velocidad para el avance. Si sientes que estás estancado, al ser consciente de ello puedes inferir que estás tomando quizás la estrategia equivocada y por consiguiente, hacer las correcciones necesarias sobre la marcha. Continúa a tu velocidad pero siendo constante, recuerda que velocidad  es no detener la marcha, si te detienes no avanzas y te desmotivas. 

5. Entiende que aprendes de forma diferente, que tienes tu estilo propio: 
En concordancia con el punto anterior y aceptando que eres distinto a los demás, irás siendo consciente de que lo que funciona para otros quizás no funcione para ti, simplemente tu aprendes de otra forma porque te sientes mas cómodo o avanzas mejor eligiendo un método en particular. Si no has encontrado el método que funcione, evalúa qué cosas te gustan, cuáles son tus gustos e intereses. Debes relacionar tus gustos e integrarlos a la forma en cómo vas a aprender un nuevo idioma.  Elije un método adecuado a tu estilo, pero respeta los básicos del aprendizaje del idioma; no creas que sólo escuchando canciones en otro idioma vas a ser bilingüe, ese gusto debe estar acompañado de otras técnicas de aprendizaje.

6. Asume consciencia sobre tu aprendizaje: 
Siendo consciente de tu curiosidad notarás cosas que no habías notado antes, entenderás que existen miles de recursos a tu disposición para aprender y practicar. Notarás que tu casa, tu nevera, tu trabajo y el día a día están repletos de información para tu propio aprendizaje. Explora esos recursos, mantente alerta para absorber nuevo conocimiento, pero no pierdas el método. No te disperses probando miles de formas, sólo entiende lo que sucede a tu alrededor mientras aprendes.

7. Acepta los errores, la burla y la crítica como algo inevitable:
No evites los errores, son altamente valiosos y no los podrás evitar por un tiempo. El no querer cometer errores solo te trunca en tu deseo de aprender. Acepta también la crítica o burla de otros, quizás muy cercanos e importantes en tu vida, eso es inevitable muchas veces. No dejes que eso enturbie tu propósito, tampoco vivas auto-criticándote ni quieras evaluar constantemente tu progreso. Recuerda, es un proceso natural. Los niños aún cometiendo errores se hacen entender, igualmente los hablantes nativos notarán que estás aprendiendo y dispondrán muchas veces en ayudarte. Mientras más rápido aceptes este hecho más rápido avanzarás.

8. Percibe tu aprendizaje como algo importante, como una carrera, no como simple curso de idiomas: El tiempo que inviertas en entender este hecho te dará la clave para fijar el compromiso necesario en tu mente y corazón. Si lo asumes como un "pequeño curso de Inglés o Francés, eso es lo que obtendrás, un pequeño conocimiento de la lengua, pero nunca un conocimiento fluido en todas las áreas involucradas tales como entender, hablar, leer y escribir de forma correcta o comprensible.

9. Disfruta tu aprendizaje: No tienes apuro, avanza sin detenerte, no pierdas una oportunidad para aprender, pero haz que tu aprendizaje de un idioma sea placentero; puedes imaginar cuando ya seas bilingüe, piensa en los beneficios que ganarás, visualízate hablando esa lengua.

10. Acepta que eres un aprendiz: Llegar a este estado o disposición mental incluye en definitiva todos los anteriores. Una vez que eres consciente de que aprender un nuevo idioma es un proceso natural y evolutivo, de que puedes tener control de la dispersión y distracciones, y puedes ejecutar las correcciones necesarias para continuar. Una vez que aceptas que avanzas y aprendes distinto al resto de los demás entonces así, con ese conocimiento, con esa consciencia, llegas a aceptar con total tranquilidad y felicidad que eres un eterno aprendiz. Puedes aceptar que la percepción de otros, burla o incluso tu auto crítica no interferirán en tu compromiso de ser bilingüe o políglota en algún momento de tu vida, cuando tu así lo dispongas. Aceptas que la inteligencia y la valía personal no se miden por cuantos idiomas hablas ni por la dificultad de éstos, sino por la actitud con la que asumas ese aprendizaje. Obtienes definitivamente la disposición mental que te compromete a mejorar constantemente, porque te gustan los retos y te gusta disfrutar del camino que te llevará a conseguir éstos. 

Nota de un eterno aprendiz: Espero haber ayudado a aclarar algunas dudas. Recuerda, cada vez que necesites vuelve aquí por más, estaré por aquí compartiendo contigo alguna experiencia o pensamiento. Si te gustó éste u otro contenido puedes compartir alguno de sus artículos en redes sociales, siempre hay algo nuevo por aprender y siempre alguien necesita una ayudita para avanzar. Nos vemos en la vida.



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